Tula   Tula 825x464

La Zona Arqueológica de Tula, cuyo nombre en nahuatl (la lengua azteca) es Tollan-Xicocotitlan, es, como muchas antiguas zonas en México, portadora de ese misterio solemne que nos hace guardar silencio cuando caminamos entre sus ruinas, reconociendo el innegable lazo que nos une con el pasado.

En el Estado de Hidalgo, en México, aproximadamente A 85 kilómetros tanto de la capital mexicana, la Ciudad de México, como de la capital local, la Ciudad de Pachuca de Soto, se encuentra Tula de Allende, una pequeña población cuyo atractivo principal es la Zona Arqueológica de Tula.

Para ingresar a la zona es necesario pagar una cuota (70 pesos por adulto, 04/2019). Dentro, tras pasar a un lado del Museo de Sitio, que en ese momento estaba cerrado por remodelación, hay que caminar bajo el sol alrededor de 600 metros. Estratégicamente ubicados hay puestos de bebidas y artesanías. El sendero cruza por áreas repletas de cactus y matorrales. Un letrero alerta a los visitantes a no salirse del camino, ante la posibilidad de serpientes ocultas entre las rocas.

Tula   Los Atlantes Desde Lejos 825x464Los "atlantes" de Tula desde la distancia

Lo primero que el visitante ve, al salir del sendero, es una pirámide que domina el horizonte. Lo realmente interesante de este edificio son las ocho figuras que se levantan en la cima, los imponentes, famosos y mal llamados "atlantes" o gigantes (por sus 4.5 m, de altura) de Tula, que nada tiene que ver con la atlántida. Son, según la teoría más aceptada, representaciones en forma de guerrero de Quetzalcóatl, una de las principales deidades de la mitología mesoamericana. Su función era, también según la teoría más aceptada, servir como columnas a un antiguo techo de madera de que ya no queda rastro, tras el incendio del templo y abandono de la Tollan, la próspera ciudad tolteca.

Tula   Entrada Al Palacio Quemado 825x381Los pilares en ruinas del Palacio Quemado

Es verdad que lo que queda no es ni la sombra de lo que fue. Con techos de madera, paredes pintadas de blanco a la cal y antorchas por doquier, la ciudad de Tollan, en su apogeo, fue una ciudad con un poder e una influencia comparables a las civilizaciones Maya y Azteca. No obstante, caminando entre sus ruinas de piedra desnuda, aún es posible sentir la solemnidad del misterio y del lazo que nos une con el pasado, y aún en ruinas me sigue sobrecogiendo.

Para subir y ver a los "atlantes" de cerca hay que pasar entre el empinado costado de la pirámide y el Templo Quemado (que lleva ese nombre debido a que de él sólo quedan los pilares, pues el techo desapareció durante un incendio) y dar la vuelta al templo, donde está la escalinata que lleva a lo alto de la pirámide. Como si fueran vigilantes, para comenzar a ascender hay que pasar enfrente de los chac-mol, figuras de piedra representando a un hombre de espaldas que, tristemente, han perdido la cabeza no debido al tiempo, sino a los turistas irrespetuosos.

Tula   Chac Mol 825x464Chac-mol decapitado, Tula, Hidalgo, México

Tras escalar la pirámide, se puede experimentar lo imponente de los "atlantes". Todo el que ha estado en la cima lo sabe: es casi imposible fotografiar un "atlante" completo sin acercarse mucho al borde.

Tula   Los Atlantes De Cerca 825x619
Los "atlantes" de Tula de cerca

Desde lo alto es posible apreciar completo el Palacio Quemado, al pie de la pirámide, y al frente, las dos pirámides del Este y del Oeste, las principales y más antiguas, junto con el Juego de Pelota, que pertenecen al conjunto de Tula Chico. La pirámide de los "atlantes" y el Palacio Quemado integran el conjunto Tula Grande, de construcción más tardía, que incluye el detalle arquitectónico de los pilares, técnica desconocida en mesoamérica por aquella época y en la que fueron pioneros, probablemente importada del imperio maya.

Tula   Palacio Quemado Y Las Pirmides Este Y Oeste 825x464Las pirámides Este y Oeste 

Una larga calzada conocida como el Andador turístico, conecta directamente el lado sur Tollan, la antigua capital Tolteca, con el centro de la moderna ciudad de Tula de Allende, donde hay hay un zócalo con jardines y bancas perfectos para relajarse y descansar. Si se asiste por la tarde, es posible ver las Fuentes Danzantes, que iluminadas con cambiantes luces de colores se encienden para satisfacer la vista de los visitantes.

Tula   Centro 825x464Centro de Tula de Allende

Tampoco faltan los lugares para comer, pues a todo lo largo del Andador y alrededor de la plaza hay restaurantes y cafeterías para todos los gustos y bolsillos, desde simples antojitos callejeros como esquites y elotes, hasta restaurantes de comida típica e internacional.

Tula   Fuentes Danzantes 825x522Fuentes danzantes al anochecer

Para los amantes de los museos y la cultura, justo en la esquina está la Sala Histórica Quetzalcóatl, que expone piezas arqueológicas locales, obras de artes plásticas, fotografía y artesanía. Para los interesados en la historia, la arquitectura y la religión, a media cuadra se encuentra la Catedral y Exconvento de San José, que es uno de los primeros y más representativos edificios de construcción cristiana levantados en México durante la época de la Conquista.

Tula   Catedral Y Exconvento San Jos 825x619Exconvento y Catedral de San José, Tula, Hidalgo, México

Una cuadra más atrás encontramos la Plaza de las Artesanías, el lugar indicado para comprar un recuerdo, un llavero, alguna pieza de cuarzo y obsidiana, o la replica de un "atlante".

Tula   Replica 825x464Réplica en yeso de un "atlante" de Tula

En las cercanías de Tula hay aún muchas cosas qué ver, los temazcales prehispánicos, los parques acuáticos con aguas termales naturales, la antigua estación de ferrocarril (que ya ha sido rehabilitada), las cascadas en las cercanas comunidades de Xochitlán de las Flores y las exóticas formaciones rocosas en Santa María Macuá, etcétera, pero todo eso lo visitaremos en otra ocasión.

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